Dios y la democracia
Lo publiqué el jueves, 17 de mayo de 2007Un compañero de trabajo nos lanzó una pregunta por email: Es acaso Dios demócrata? Su inquietud surgió mientras el analizaba la democracia como sistema político ideal y también se preguntaba si todo hombre tiene en su corazón el anhelo de democracia. Yo le contesté de la siguiente forma:
Estimado,
Para responder a la pregunta ya planteada, es necesario saber que la concepción religiosa
que por lo normal se tiene de Dios lo cataloga como un ser omnipotente e infalible y por lo tanto se asume que El no necesita la ayuda de nadie. Religiosamente Dios es un monarca, un Rey. La concepción cristiano-protestante acepta que Dios es una trinidad y que Jesucristo su hijo es intercesor (políticamente sería un príncipe, pero total es el mismo Dios). La Iglesia católica tiene una idea aristocrática en el cual los santos también interceden e influyen en las decisiones de Dios. El hombre tiene hasta cierto punto derecho a influir en esas decisiones pero su rol se reduce a aceptar la voluntad de Dios. El único que exigió democracia en el Cielo fue Satanás el cual creía que también tenía derecho a gobernar y ya todos conocen el destino de este.
En cuanto a si el hombre tiene un anhelo natural de democracia, podría decir que la democracia es una solución a que todos tenemos un anhelo de poder, de opinar, ser escuchado y de que su voluntad se lleve a cabo.
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